La vacancia de oficinas clase A podría seguir cayendo y situarse por debajo del 10% en 2027, impulsada por la alta demanda y la falta de nuevos proyectos en el corto plazo.

Por primera vez en veinte años, Lima no recibirá nuevos edificios con oficinas clase A hasta después de 2026, tras un periodo de sobreoferta que alcanzó su pico entre 2016 y 2017, cuando se entregaban hasta once edificios de oficinas prime por año. «Si la demanda anual mantiene el ritmo de 2024 – que fue de 65,000 m2 -, incluso considerando un escenario conservador, la vacancia podría estar en torno al 12% en 2026 y, en 2027, caer por debajo del 10%», anticipa el research manager de Binswanger, Max Medina, quien toma como base y referencia el último reporte semestral preparado por la consultora sobre el segmento de oficinas en cuestión.

Ante la falta de nuevos ingresos, la competencia por los espacios existentes se ha intensificado y ha puesto presión sobre la disponibilidad, lo que ha abierto oportunidades para nuevos desarrollos, sobre todo en San Isidro Financiero, la zona con más metros cuadrados de oficinas clase A, que hoy tiene una vacancia de 15%, casi la mitad de la que tenía en 2022.

Para 2027, dos nuevos proyectos ingresarán al mercado: Santa Cruz 4, de Alpina Inmobiliaria, con 9,000 m2 aproximadamente; y Torre Rosales, de Urbanova, que añadirá 30,000 m2 a su portafolio de 170,000 m2 en este segmento. La apuesta por Torre Rosales llega en un contexto de vacancias por debajo del promedio para Urbanova. «Nuestra tasa de vacancia actual se sitúa en 7.5% y proyectamos cerrar el año con menos de 6%», comenta el director de negocios de la compañía, José Carlos Leigh.

Grupo Centenario también evalúa nuevos desarrollos en sus terrenos disponibles en San Isidro. Hoy, observan ritmos de colocación inusitados: en los últimos seis meses han colocado 5,000 m2, el doble que en el mismo periodo del 2024. Y este año esperan reducir su vacancia de 9% a cerca de 7%. «El timing para nuevos proyectos es mejor. Los precios suben, la ocupación crece y el stock disponible se reduce. Nos llegan requerimientos [de oficinas] que no veíamos en cinco años, 4,000 m2 a 5,000 m2«, cuenta el gerente comercial de Centenario Oficinas, Esteban Ochoa.

Este aumento de la demanda, sumado a la escasa oferta disponible, también le está devolviendo poder de negociación a los propietarios sobre las tarifas de alquiler. Inverdes, que cuenta con dos edificios prime en San Isidro y un nivel de ocupación del 90% entre ambos, lo confirma: «Los precios de alquiler se han recuperado y se ubican nuevamente en niveles prepandemia, entre US$19 y US$21 por m2«, comenta la property manager de la firma inmobiliaria, Katherine Leyton.

Los recientes cambios en la zonificación del Centro Financiero de San Isidro, establecidos por las Ordenanzas 2638 y 2658 de la Municipalidad Metropolitana de Lima, que flexibilizan los usos de suelo, también están impulsando el mercado. «Esta actualización permite una mayor diversidad de actividades, como servicios financieros especializados, innovación, wellness, salud y educación superior, lo que incrementa el atractivo del eje para inversionistas y operadores premium», comenta la ejecutiva comercial senior de Capital Center, Yadira Gamboa. La empresa dispone de casi 50,000 m2 de oficinas prime y proyecta reducir su vacancia, actualmente cercana al 20%, a menos del 10% para incios de 2026.

Fuente: Semana Económica

  • Autor

    Semana Económica

  • Publicado

    7 julio, 2025

  • Categoría

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