Ajuste. Sin nuevos edificios en construcción, pero con más ocupación y un rol creciente del coworking, este mercado muestra señales claras de cambio tras años de sobreoferta.

El mercado de oficinas clase A en Lima empieza a mostrar un comportamiento distinto al observado durante los últimos años. Luego de un período marcado por la sobreoferta y altos niveles de vacancia, la combinación de una demanda que se mantiene activa y la ausencia de nuevos edificios en construcción está dando paso a un nuevo ciclo inmobiliario sustentado, principalmente, en un mayor del stock existente.

Según el Reporte Inmobiliario Lima 4T-2025 de Binswanger, el stock de oficinas clase A en la capital alcanza los 1,02 millones de metros cuadrados, luego de un proceso de reclasificación que redujo el número de edificios considerados dentro de esta categoría de 99 a 77. Al cierre del 2025, la tasa de vacancia total se redujo de 185 mil a 128 mil metros cuadrados.

Max Medina, gerente de Estudios e Investigación de Binswanger, explica que este comportamiento responde a un ajuste del mercado tras el período de sobreoferta. Señala que es la primera vez en cerca de dos décadas que Lima pasa un año completo sin recibir un edificio de oficinas clase A y que, en ese contexto, «lo que está disponible se va ocupando progresivamente».

San Isidro Financiero y el eje Surco-La Molina concentraron la mayor parte de la demanda, mientras que corredores como San Borja y Magdalena registraron niveles de vacancia por debajo del promedio del mercado.

Un mercado más diverso

A diferencia de ciclos anteriores, la demanda no está concentrada en un solo sector. El reporte de Binswanger identifica un mix amplio de ocupantes que incluye servicios financieros, compañías de seguros, estudios de abogados, empresas industriales, logísticas, mineras, inmobiliarias y operadores de coworking, estos últimos con una presencia cada vez más visible en la ocupación de espacios.

Desde Urbanova, José Carlos Leigh, director de Negocios, señala que la recuperación del mercado se refleja tanto en nuevas ocupaciones como en la expansión de inquilinos ya instalados. En ese sentido, indica que «se están dando ambas cosas: empresas que ingresan por primera vez y compañías que ya estaban en los edificios y hoy toman plantas adicionales a medida que quedan espacios disponibles».

Gabriela Bianchi Coronel, directora de IWG Perú, firma operadora de marcas como Regus y Spaces, señala que la compañía opera alrededor de 22 mil metros cuadrados en Lima y que la demanda proviene de perfiles diversos. Indica que están llegando corporaciones, empresas de servicios y pymes que buscan esquemas más flexibles, y que parte del crecimiento reciente se da en ubicaciones no tradicionales, como edificios mixtos o zonas uera de los ejes corporativos clásicos.

En el caso de Comunal, el crecimiento reciente combina la llegada de nuevas empresas y la expansión de clientes actuales. Ernesto de Olazával, CEO y cofundador de la firma, señala que la compañía ya opera una nueva sede en San Borja y que tiene previsto lanzar un nuevo espacio en Chacarilla en los próximos meses, con lo que su portafolio se acerca a los 35 mil metros cuadrados en Lima. Indica que «la mitad del crecimiento viene por empresas nuevas y la mitad por clientes que ya estaban y están trayendo más gente a la oficina». Entre los sectores más activos menciona minería, construcción, publicidad, consumo y servicios.

Fuente: El Comercio

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